Hablar de las cosas hermosas:
De esa mujer de ojos como
pozos inmensos de negrura infinita donde las penas y alegrias se pierden.
De su pelo negro como
noche sin luna, tobogán donde se deslizan mis esperanzas
De piel blanca, como la escarcha que atenaza mi corazón.
De su huidiza mirada, donde quisiera verme refugiado
A Majolear.