Yo me gusta rematar la faena, sin ser un buen torero, ya que me asustan los toros. No soy del Tamaral, ni he vivido mi adolescencia, pero si he empleado parte de mi juventud y edad mas madura a ver a esta aldea con mayor reconocimiento y cariño, sobre todo a través de sus fiestas. He soñado muchas veces con poder empujarla a lo más alto y he dedicado vacaciones, tiempo libre y esfuerzos, no trato de de hallar gratitud, ni reconocimiento, el comentarlo es tan solo a título de lo que la aldea ha significado y significa para mí. Yo solo pretendo que subsista en el tiempo, que vuelvan a verse niños corretear y mayores en su plaza, a los jovenes en sus partidas de truque y si para ello hay que sacrificar algo de su encanto en base a su supervivencia, bienvenido sea. Cada vez que visito la aldea y recuerdo viejos tiempos, las personas ya fallecidas, nuestros ancianos junto al cantón, me invade la nostalgia, al notar su frialdad actual. Me gustaría utopicamente, que todo diera un vuelco, ver esas tertulias, esas partidas, las bonitas fiestas patronales, la gente en los bares, refiriendo anécdotas, es decir recuperar ese sencillo pero bonito encanto, si para ello, hemos de sufrir un ligero pero respetuoso deterioro, no se hable más, callemos para siempre y que Solanilla viva y evolucione con todos nosotros de y para siempre.