Día lluvioso, SOLANILLA DEL TAMARAL

(18 de Enero de 1997)
No quiero que tu mueras, mientras yo viva. No quiero que tu desaparezcas, mientras yo te sienta. Necesito saber que subsistes al tiempo y al desgaste de por siempre. Eres naturaleza, historia, sentimiento y vida, tu y yo lo sabemos y ambos debemos afrontar un reto contra viento y marea, nuestra propia supervivencia, solo así, se sabrá de tí y en la memoria de todos permaneceras para siempre. Gracias Solanilla, por todo lo que me has dado, fe en la vida, esperanza en el ser y una gran pasión por tí.