Suerte Miguel y que sientas muchas veces la vibración de la caña. Esos movimientos son la emoción que alimenta la afición del pescador, aunque luego escape la pieza. Un abrazo
Hola Pepe, las truchas grandes no dieron la cara todas las que saqué eran pequeñas, el coto es muy bueno en el
rio tormes, pero nosotros nunca hemos cogido el dia bueno, o nosotros somos los malos jaja, un abrazo