Luismi, espero que no te haya afectado particularmente. Aparte de la situación del pueblo, desde hace muchos años no se ha planificado bien donde se podía construir, olvidando que el agua siempre reclama su camino. Esto no es solo en Arganda, si no en todo el país. Pasa un año si y ottro también, los políticos se ocupan de reparar todos los daños, pero no toman medidas para solucionarlo poco a poco. Penoso. Un abrazo
En todos los sitios cuecen habas Mariano. La especulación urbanística ha hecho y sigue haciendo estragos en todas partes. Se trata sólo de hacer dinero sin pensar las consecuencias de esos actos. Comemos terreno al
mar, a los
ríos, a los torrentes... Y nadie parece pensar que el
agua siempre busca su cauce. Una pena, pero es lo que hay. De todos modos esto es una barbaridad y una locura con pocos precedentes. Un abrazo