Buenos días Marce. Estas cosas llegan cuando menos las esperas. El mayor problema es que ya no podemos vivir sin tanto cacharro en casa. Nuestros antepasados no tenían estos inconvenientes. Un abrazo
Tienes mucha razón, Pepe. Pero ya nos hemos hecho a esos cacharros y no sabemos vivir sin ellos.
Abrazos.
Abrazos.