PUERTOLLANO: Entonces seré debil, aunque a base de resistir me hago...

Cuantas veces habré cantado esta canción y cuantas veces me la seguiré cantando y aplicando.

Aunque los sueños se me rompan en pedazos... RESISTIRÉ

Resistir es algo que solo esta al alcance de los débiles, los fuertes no saben el significado de tan profunda palabra..

Entonces seré debil, aunque a base de resistir me hago fuerte, he resitido y soportado muchas cosas, perdidas de seres queridos, alguno muy joven, amigos muy entrañables que se fueron, situaciones de la vida dolorosas, pero tengo que decirte algo, aunque me haya hecho un poco mas fuerte esto, aun sigo siendo debil.

Cuando empecé a trabajar en esta profesión, que como a veces he comentado, la inicié en Medicina Interna, que para quien no lo sepa, nosotros lo llamabamos el paseo de los cipreses, ya que es una planta donde por desgracia ves irse a muchos definitivamente por enfermedades delicadas, pues yo pensaba... ¿me iré haciendo dura en sentimientos?. ¿mi corazón se volverá como una piedra ante el dolor?

Y al cabo de 32 años que llevo de profesión, en los que como entendereis y por desgracia he visto y vivido demasiadas situaciones tristes y dolorosas, puedo aseguraros que no es asi, para nada me he endurecido, sigo siendo debil y a veces, muchas veces, no he podido evitar las lágrimas, he llorado abrazada a familias a las que no conocia de nada y aunque no quisiera demostrarlo ante miles de situaciones., ya os digo que no he podido disimularlo

Pero no me importa, porque me doy cuenta que sigo siendo humana y sigo teniendo un corazón vivo y con sentimientos. El dia que mi corazón no sea capaz de sentir asi, creo que deberia retirarme
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Por ese mismo motivo de tener el corazón débil hacia los demás eres tan grandiosamente humana, esas muchas familias seguro te recuerdan en sus oraciones.
Cierto Loli, alguna vez te lo dije, que seas tú misma y si hay que llorar se llora, pero sin dejar de ser tú misma, nunca te averguences por dejar que afloren tus sentimientos, ni sientas miedo a que alguien te pueda hacer daño por ello.