PUERTOLLANO: Has dicho.. os dejo este cuento que bien pudiera ser...

Como se da el caso de que en al menos dos o tres días no estaré con vosotros, os dejo este cuento... que bien pudiere haber sido real

EN HONOR A LOS MINEROS (Ccuento)

Hay lunas pálidas, que el tesón de los hombres hacen brillar.
El hombre soporta que su manos, su rostro, su cuerpo entero, en lo profundo de el tajo, esté sucio de polvo, pero difícilmente, soporta, la suciedad humana... hasta sonría cuando mirándose al espejo contempla esos honrosos surcos que deja el sudor... otras se rebela contra quien intenta pisotear, las gotas calientes, que nacen en sus frentes. Su corazón palpita: palpita barrenando y no tolera las mofa prolongada de "los señores"... piensa y piensa en que fuera alguien le espera, al rededor de una mesa, donde poner, un pedazo de pan para los suyos. Y pasan sus días. mordiendo la roca, mordiendo la tierra. Muchas veces, dice: NO QUIERO SER UNA LUNA PÁLIDA NI UNA ESTRELLA DERROTADA...
Pero sucede: pero ocurre, que el destino apaga risas y recuerdos... apaga voces.

<<< La nieve blanca se torna gris por las pisadas de las negras botas de aquellos que esta vez se han salvado. Mayores, viejos, mujeres y niños se agolpan a la entrada de la mina. Nieva pero no importa. Ha habido un hundimiento y se dice que algunos no se salvará. El equipo de rescate, ha remontado dos heridos, luego un tercero agonizante, Dicen que todo es descombro polvo y silencio. Los hombres gesticulan, gritan. Una voz se alza entre los gritos.
-haber si calláis de una puñetera vez. De nada sirven ahora los lamentos. Os lo dije una y mil veces, que esto tenía que suceder. Que unos umbres me acompañen a el fondo sus...
Un grupo de hombres descendió: silencio interrupido por el llanto de las mujeres. Los niños jugaban en la barraca cercana. Un viejo sentado en un banco, pasaba su rugosa mano por su rostro apartando una lágrimas.
Puede que este sea el momento de decir:! Bata!! basta ya de heridos, muertos... huérfanos y viudas. Es preciso plantear "al señor" que se deje caer por aquí y... a ver si se entera de una vez.
-! La culpa la tiene, ese pedazo de carne con ojos!-Grito uno señalando al capataz. que nervioso reculaba hacia los barracones. Ese lame... ese asqueroso negrero que habría que haberlo puesto en su sitio, tiene la culpa.
-Calla!- dijo otro al instante- pues seguro seguro que no va a tardar en limpiar y lamer los zapatos de su amo.
-Me importa un carajo ahora lo que haga ese mequetrefe. ya nos ocuparemos de el en su momento. Se lo dije: le había advertido de el peligro. Pero ese panzudo asqueroso, se encogió de hombros y se encerró en su cuchitril. Continuó: mañana puedes se tu, o tu, o yo: es hora de la unión, compañeros.
Se miraron unos a otros. Julio-así se llamaba el que acababa de hablar- ye estaba pensando en que. aquellos hombres... en aquellos compañeros, estaba naciendo la solidaridad.
Las mujeres no cesaban en sus llantos. Los niños había detenido sus juegos, uy miraban a Julio con una especie de admiración que a veces se da en los niños.
El viejo sollozaba amargamente. Su hijo estaba entre los desaparecidos.
-Pero a lo peor... van a venir los guardias y...
-Mira compañero, este no es el momento de rajarse.
- ¿quien te dice a ti que yo me raje: yo iré hasta donde haga falta.
A el capataz no se le vio por ninguna parte... pero la presencia de un lujos automovil anunció la presencia de el " señor": dos guardias, con cara de pocos amigos. le siguieron.
El patrón discutió primero... Julio le increpó y como el "amo" le dijera: estás despedido... voces, gritos, insultos... Julio fue detenido y llevado al cuartelilo, por haber insultado a los guardias... El resto de los mineros, convendrían que Julio, sería readmitido. Pero Julio desapareció.
Desde Bilbao, llegaría una carta, que decía: he logrado un buen trabajo. Os recuerdo. se por uno de vosotros de vuestra colecta para mi. es mi deseo se la deis a las viudas. gracias por vuestras muestras de apoyo. Y terminaba la carta:
Siempre, siempre me sentiré minero.
Siguió un prolongado silencio interumpido por los sollozos de el viejo minero.
LIBERTAD.

Has dicho.. os dejo este cuento que bien pudiera ser real, presiento que es tan real como la vida misma

Efectivamente, cuantas voces apagadas en las profundidades de la mina, cuantos pensamientos acudirian a la mente de los mineros cuando entraban en ese oscuro pozo, sin saber si saldrian vivos y si volverian a ver a sus familiares, cuantas familias rotas. Por ello pienso que valoraban tanto la vida y lo que tenian, y aunque el trabajo era tan duro, nunca les faltaba una sonrisa para sus hijos, familiares y amigos y hasta ratitos para jugar con los chiquillos a pesar del cansancio que el duro trabajo les dejaba.

En mi cabeza no cesa de escucharse la cancion de Antonio Molina, y lo que más oigo siempre es esto..." yo no maldigo mi suerte porque minero naci.... repetir al mundo entero YO, YO SOY MINERO"

Un abrazo para todos y en especial mi recuerdo para todos los mineros, ausentes y presente y para los que con orgullo llevan el ser descendientes de mineros