PUERTOLLANO: Tengo memoria Señor Rajoy, tengo memorias. memorias...

Tengo memoria Señor Rajoy, tengo memorias. memorias que hoy se tornan en amargura.
Tengo memorias de días ilusionado, porque viejos sonreían.
Si yo supiera que le llegaba una carta mía, le diría a ud y a otros muchas cosas, aún asií quiero que la gente sepa, lo que está sembrando, lejos de su casa y de la mía.
Verá señor Rajoy yo tengo, mesa, y si se tercia una alubias. Usted por lo que leo y escucho muy superior a la mía. Dirá que asi siempre han sido las cosas
que no hay cuartos, que las cuentas no le salen, que el otro dejó una herencia... ¿Pero que me dice de sus promesas? Yo estaba cansado de escuchar: Yo haría, nosotros hariamos, y a coro se repetían en que si de líneas rojas nada...
Pocos días después todo mentira. ¿Se tornaron ceniza sus palabras? No le voy a preguntar porque mintió: yo ya lo sabía. Yo ya sabía porque en esta horrible Tierra que pisamos suceden muchas cosas, que algunos dicen son inevitables.
Ayer pase toda una tarde en un lugar. Ni una visita. No me diga que todos somos iguales, ni ente la ley ni ante nada... y no es cuestión de ideologías, si no de alma: de ser solidarios con aquellos abandonados que crecen a pasos agigantados.
Escribo y estoy pensando en La Ley de Dependencia: me causan rubor tántos escándalos por todas partes, pero esto... ¿como lo llamamos?
No señor no: Un país donde la caridad tenga que ocuparse de personas, que no puedan valerse por si mismas, que sus familiares no tengan medios y que el Estado se olvide de ellas, por mi parte no merece mi consideración.
! Que diferencia tiempo atras y que tristeza, que nadie de los que se suelen llamamar DE ARRIBA, no aparecer, aunque solo hubiere sido unos minutos para bridar a los que les quedan pocos días, un! hola!
¿Que porvenir nos espera? muchos se lo preguntan. Yo me lo pregunto a cada vez que leo noticias de comilonas sobres, trampas y... verdades tristes y numerosas mentiras. Yo me lo pregunto cuando veo sonrisas de ancianos apagadas, o de mujeres, niños y hombres abandonados a su suerte.
Yo me lo pregunto y hasta noto mi saliva amarga.
Y termino aquí, diciendo que las puñaladas las merecen otros. y no los que de sus fuentes manan lágrimas.
libertad.