RAYOS X
Menudo susto debió llevarse Wilhem Röntgen en 1985 cuando vió los huesos de su mano proyectados en la pared tras colocar unos objetos ante la radiación que producía un chorro de electrones chocando contra una placa metálica
Menudo susto debió llevarse Wilhem Röntgen en 1985 cuando vió los huesos de su mano proyectados en la pared tras colocar unos objetos ante la radiación que producía un chorro de electrones chocando contra una placa metálica
Yo creo que lo 1º que pensó, seria, leches ya está aquí la huesuda en mi búsqueda je. je…
jejeje eres un caso....