Totalmente de acuerdo contigo en el tema niños, a nosotros nos han rejuvenecido, tenemos un ritmo, como nunca, ya desde bien temprano tenemos puestas las pilas, porque a nosotros no nos traen los niños a casa, no, somos nosotros quienes vamos a la casa de ellos y allí pasamos el día completo, salvo excepciones, por tanto, madrugo más que nunca, eso si es lo más raro en mi caso, porque madrugar, nunca me gustó.