Buenas tardes, mi cariñoso saludo a todos vosotros, especialmente a nuestro forero veterano que es Libertad, al que acabo de leer, tiene viaje a la vista y yo lo felicito por ello.
Vengo de fotografiar mis rosas, me gustan todas las flores, pero especial debilidad tengo por éstas las rosas en todas sus variedades y colores, después de leer al querido Juan, se me ocurre ofrecer ésta rosa que mira al cielo, a esas personas que se encuentran muy solas y si no lo están es porque se vuelcan en acompañar a otros, como la señora que nos cuenta en su relato, pues por ellas, porque nunca se sientan solas.
Vengo de fotografiar mis rosas, me gustan todas las flores, pero especial debilidad tengo por éstas las rosas en todas sus variedades y colores, después de leer al querido Juan, se me ocurre ofrecer ésta rosa que mira al cielo, a esas personas que se encuentran muy solas y si no lo están es porque se vuelcan en acompañar a otros, como la señora que nos cuenta en su relato, pues por ellas, porque nunca se sientan solas.
Y no queda todo ahí mis estimados amigos (De Puerto Llano en esta ocasión) Hoy ha sido día de concertar, aparte de visita a quien lo necesita (ya te he hablado de esto), si, no que al abrir el correo, de la Asociación, veo que un par de horas después, me envían un mensaje, al objeto de unirme a un autobús de viejetes (supongo) para visitar esa vuestra ciudad; si esto es así; habrá algún mediode daros un abrazo a alguo...! Digo yo! Ya os tendré al corriente. Se trata de una visita a unas minas.
Voy a consultar a Paloma, y mañana daremos en sí o el no, dependiendo... pues la mañana también va a se movida.
Una brazo
JUAN
Voy a consultar a Paloma, y mañana daremos en sí o el no, dependiendo... pues la mañana también va a se movida.
Una brazo
JUAN
Que alegría Juan, visitareis nuestro pueblo, yo sabes aún ando fuera, no se cuando tenéis prevista la visita, ya lo comunicarás y si es posible, estaré encantada de poder saludaros y pasar algún ratito con vosotros, imagino la visita será al museo de la minería, ya nos tendrás al corriente.
Ando envuelto en lo que se me ha pedido: y tengo por un lado, una especie de irritación, un rugir de rabia mal controlada que no me permite adornos, por darme cuenta que transito en un mundo en el que muchos de nuestros hijos, se comportan como robots: no tengo la varita mágica, para algunos de ellos, que les diga: "Tengo la impresión de que cuidas, con mas cariño, con mas esmero, a tu coche que a tu propia madre". Es así como, he comenzado esta historia, muy similar a otras, a las que dedicaría mil horas. ME BALANCEO EN REALIDADES: algo insoportable me crece, me balancea, ante lo que inevitablemente descubro. Es por lo que si me ciño a la realidad, puedo herir, al hijo despreocupado... vagando en su inconsciencia, y a la madre que todo lo perdona. Me leo estas líneas y y me duelen los ojos ¿Como continuar? ¿Como engañar a mi bolígrafo? ¿como engañar a quien me lea? Estoy reconociendo, que me siento incapaz, de inventarme nada.
Esta madre, a la que jamás visitaron Los reyes magos, tiene una historia larga, triste y amarga. Casi 90 años, son muchos años, muy equilibrados por cierto, y con mucha entrega a los demás, y está sola: Sola, habiendo parido un numero (yo diría) excesivo de hijos, felices a su modo, mas o menos organizados en sus vidas, mientras una madre, vive apoyada en recuerdos, que a veces cuenta a quienes le inspiran confianza... Y mucho mas que se adivina, a través de las palabras.
Esta es la historia, que me he puesto a escribir, y que soy incapaz de continuar, pensando, en que la verdad,: la cruda, realidad, va a herir mas a esa madre, que a reconfortarla.
"Cuidas, con esmero, casi con mimo a veces a una maquina, que puede en un momento quitarte la vida,, mientras que, quien te la dio, te está nombrando, muchas mas horas, de las que tu te pudieras nunca imaginar. Estoy convencido, de que en este momento te está nombrando con tristeza, en su grito silencioso y prolongado: grito que tu desconoces, porque solo la conoces en su risa, sin entender el esfuerzo, que la supone, callarse: "HIJO... ¡PORQUE, CUANDO CREES QUE NO ME NECESITAS, DISTANCIAS TUS VISITAS?" ¿PORQUE SOLO VIENES A PEDIRME ALGO?
Es el grito de angustia, que callan las cuatro paredes, en cualquier momento y lugar. Grito que me conmueve, y no puedo expresar en su cruda realidad
LIBERTAD.
Esta madre, a la que jamás visitaron Los reyes magos, tiene una historia larga, triste y amarga. Casi 90 años, son muchos años, muy equilibrados por cierto, y con mucha entrega a los demás, y está sola: Sola, habiendo parido un numero (yo diría) excesivo de hijos, felices a su modo, mas o menos organizados en sus vidas, mientras una madre, vive apoyada en recuerdos, que a veces cuenta a quienes le inspiran confianza... Y mucho mas que se adivina, a través de las palabras.
Esta es la historia, que me he puesto a escribir, y que soy incapaz de continuar, pensando, en que la verdad,: la cruda, realidad, va a herir mas a esa madre, que a reconfortarla.
"Cuidas, con esmero, casi con mimo a veces a una maquina, que puede en un momento quitarte la vida,, mientras que, quien te la dio, te está nombrando, muchas mas horas, de las que tu te pudieras nunca imaginar. Estoy convencido, de que en este momento te está nombrando con tristeza, en su grito silencioso y prolongado: grito que tu desconoces, porque solo la conoces en su risa, sin entender el esfuerzo, que la supone, callarse: "HIJO... ¡PORQUE, CUANDO CREES QUE NO ME NECESITAS, DISTANCIAS TUS VISITAS?" ¿PORQUE SOLO VIENES A PEDIRME ALGO?
Es el grito de angustia, que callan las cuatro paredes, en cualquier momento y lugar. Grito que me conmueve, y no puedo expresar en su cruda realidad
LIBERTAD.