Justo a esa hora hemos llegado nosotros, eso si, sin saberlo, nos hemos pasado por el horno de abajo y hemos preguntado cuanto tiempo habia que esperar para que saliera nueva hornada, la chica nos ha respondido que ya no haría más, que primero que calentaba el horno le llegaba la hora de cierre, a lo que mi marido le ha dicho, que si hoy por ser sábado cerraba a las 10 y la otra le dijo, no me ponga vd. una hora más de trabajo, que ya son casi las 11, (hora de cierre.) Todo tiene explicación, veniamos eufóricos de jugar con Pablo y felices, ayer no lo vimos y se nos hizo duro, por tanto el tiempo se nos pasó volando.