Amiga Loli, ya ando por este
patio que nos quita las penas leyendo a nuestros
amigos, esto se parece (aunque con sus diferencias) a cuando el novio estaba en la
mili, que estabas tristona y apenada, pero recibías la carta y ya se alegraba el alma la cara y todo, como no teníamos teléfonos como hoy, que se están hablando a todas horas y aún no estan a gusto.
Ya decia a María y los demás que estoy mejor, va siendo hora de que se me vaya el cenizo. un abrazo