PUERTOLLANO: Buenos dias Maria, espero que si todo esta a punto...

¡Hola! Buscaba cosas de nuestra feria en el diario la comarca de Puertollano y encontré el pregón que nuestro pintor Jesús Cortés, hizo éste año, tan entrañable me ha parecido y tantos recuerdos me ha evocado, que por si alguno de vosotros no lo conoce, he decidido copiarlo en éste lugar.

Jesús Cortés "Chule" ha pregonado esta feria y aquí tienen el texto íntegro de su pregón

Buenas tardes. Estimado pueblo de Puertollano, gracias por estar aquí compartiendo este momento especial, el cual puedo compartir con ustedes gracias a esta corporación municipal y en especial a nuestro alcalde, que han hecho posible el vivir este momento tan extraordinario para mí. Ofrecer este pregón a mis vecinos y paisanos es para mí un gran honor, y podría incluso asegurar, un sueño, hoy hecho realidad.
Deseo que este pregón les sea agradable y remueva la memoria, que por otra parte nunca deberíamos perder, y espero que por otra parte entiendan que en él he plasmado mis sentimientos, los cuales normalmente los expreso con mis manos en un lienzo, nunca fui hombre de letras. Sin contar con la responsabilidad que para mí significa ser pregonero de mi pueblo.
Cuantos colores, olores, imágenes, vivencias, inundan mi memoria en este momento, momento de mi llegada a Puertollano con apenas 8 años y junto a toda mi familia. Salimos de la huerta que nos vió crecer en un camioncillo, propiedad de un señor al que apodaban "el capullo", con todos y los pocos enseres familiares, en compañía de nuestro perro y una cabra. Para nosotros, hoy nuestra ciudad, era todo un mundo nuevo por descubrir.
Mi primera experiencia en la famosa Feria de Mayo, fue allá por 1964, cuando desde la huerta, mi padre nos trajo a ella, en una bicicleta de la época y en ella, enganchado un carrillo de mano, donde íbamos felices su esposa y sus cuatro hijos.
A la llegada a la Feria, ubicada por aquel entonces en el primer tramo del Paseo de San Gregorio, cuya entrada estaba en el acceso a la Fuente del Niño Meón, junto al Gran Teatro y donde se encontraba dando paso a la misma el ya famoso e inolvidable personaje "Guarda de la Porra" que con tanto brío organizaba el tráfico de aquel entonces, que a pesar de la escasez de vehículos no escatimaba esfuerzo, dinamismo y profesionalidad en su tarea. Aún recuerdo su imagen con el casco blanco, esperando el sonido de su silbato para darnos el paso en nuestro peculiar vehículo.
Al pasar por el arco de entrada a la Feria, recuerdo esa especial sensación que dá la niñez, de colorido y luminosidad, mientras nos dirigiamos a la glorieta del Niño Meón con mis manos entrelazadas con las de mis hermanos y padres, creando una cadena tanto de seguridad como de emociones. Era nuestra primera feria.
A lo largo de los paseos a los que siempre incita la Feria, iba descubriendo un mundo hasta entonces desconocido para nosotros, tan desconocido como mágico, quería verlo todo al segundo, no deseaba dejar rincón o atracción por descubrir y disfrutar. Se sumaban mil sensaciones, el ruido de cacharritos, el olor a algodón dulce de color rosa, el sabor de las manzanas caramelizadas, el sabor a los churros, las berenjenas aliñadas, los garrotes de caramelo y aquellos muñecos maños que de curiosa manera se movían aununciando su agradebla vino dulce. Pero sobre todo, recuerdo, el sobreacogimiento que sentí dentro de la multitud, multitud y algarabía en la que nunca me había visto inmerso.
A todo esto, la Feria continuaba, teniendo para mí su mayor exponente, cuando mis padres nos pararon frente a un puesto, donde juguetes de todo tipo adornaban el mismo. No olvidaré cuando mi padre me colocaba aquella espada romana con cinturón de plástico que me compró, ¡Valla espada ¡me hizo sentir a lo largo de la noche, el protagonista de una peli de romanos, era el niño más feliz del mundo mundial, y os lo digo de verdad. De verdad de la buena. Con qué poquito éramos felices los niños de entonces.
Es curioso, como ya de pequeño, me interesaban las cosas sencillas, y me refiero a los puestos de artesanía de la época que también se ponían a lo largo del recinto ferial, que aunque mayo era, los feriantes hacían su agosto. Entre ellos recuerdo con especial cariño, un puesto en el que mi padre se paró y en el que vendía navajas y cuchillos, yo aseguraría que más brillaban mis ojos que sus afiladas cuchillas, supongo que sería por mi condición, en ese momento, de gran guerrero romano.
Tras ese derroche de energía, como no pararse a reponer fuerzas en aquella caseta, con una gran señora, y lo digo por el volumen de la misma, que cocinaba pinchos morunos, morcillitas, choricitos y tantas otras delicias que nos hacían la "boca agua".
Con las fuerzas ya repuestas y como buen luchador romano, a la mano de mis padres nos fuimos a parte alta del paseo donde se encontraban todos aquellos cacharros que giraban entre sí, subían y bajaban, pitaban y creaban en el estómago mil y un mariposas al pensar ¿en cual me subo primero?, la noria, el látigo, el tiovivo, los coches topes, el pulpo, el trenillo de la muerte con su peculiar tio de la escoba, en fin lo que en aquel entonces era todo un invento y adelanto en atracciones.
Como no citar en este recuerdo de mi niñez, aquella caseta de tiro al blanco, de la aún guardo con mucho cariño en el albún familiar, la foto de mi padre, cuyo flash sorprendía a los tiradores que hacían diana.
Para terminar con esta rápida historia de mi primera feria, me gustaría hacer una mención especial a los todos miembros de la Banda Municipal de Música, que tan buenos momentos nos han hecho pasar. Así como al edificio, ya desaparecido, que fue el Gran Teatro, donde tantas películas y espectáculos de revista y teatro nos ofreció.
.- Y como pasan los años, nuestra Feria de Mayo se fue transformando y ya en mis recuerdos de juventud no guardo la imagen de aquellos enormes cacharros, ya no parecían tan grandes, ni tan atractivos. Los años pasan y son otras las inquietudes, ya están los amigos y las chicas, los conciertos y las copas, en fin, con los años nuestras ferias personales maduran y aquellos recuerdos quedan lejos pero dentro del corazón, supongo que a todos nos ha pasado, del trenillo de la muerte pasamos a los chiringuitos, las casetas, en fin las malas noches que todos pasamos al día siguiente, pero que repetimos año tras año.
Entre aquellas noches de juventud, en las que al día siguiente estábamos hechos unos trapos, destacaría mis primeros conciertos, Mediana Azahara, Gabinete Galigari, Barón Rojo, Radio Futura, Orquesta Mondragón y Luz Casal. Pero lo que realmente mayor recuerdo guardo en este tramo de juventud, fueron los primeros certámenes de pintura que se organizaban en la Feria de Mayo, en los que siendo aún muy jóven visitaba con gran interés las obras que allí se exponían, recordando con gran cariño dos pintores de aquella época, a Prior y a Daniel Ciudad.
Por último y poniendo punto final a la Feria y también a este pregón, llegaba esa fiesta de color y sonido que llamábamos la TRACA, y con estos fuegos artificiales la feria daba a su fin.
Deseo que esta Feria sea especial para todos, que una vez más todos nos sintamos nuevamente niños. Por ello, queridos paisanos, ciudadanos, autoridades, amigos todos, levantar vuestros corazones y vuestros traseros y a la feria, "que pa luego es tarde", no sin antes agradecer nuevamente la oportunidad que este Ayuntamiento me ha dado de compartir mi recuerdo y mi vida en esta gran ciudad, que es Puertollano.
Muchas gracias y feliz Feria de Mayo 2010.

gracias amiga Maria por el pregón de este año, me ha encantado poder leerlo, cierto es que a mi memoria tambien trajo recuerdos de aquellas primeras ferias, y un poco en su caminar por ella he caminado yo tambien con Chule, entre los puestos, en los cacharros, en el tiro al blanco......

Y como él ha dicho... a la feria, que pa luego es tarde jejeje

Besos y gracias nuevamente

Loli, atendiendo a la llamada de "Chule" cuando dijo -a la feria, que pa luego es tarde- solo me queda decir una cosa, que si nos entregan el coche a tiempo, lo mismo nos damos una vuelta por el real, pero eso si, si nos terminan la reparación en el taller, pena que de tren estemos tan mal servidos en el trayecto que nos ocupa...... porque cada fin de semana tenemos 3 días libres o tres y medio para ser más exactos. Bueno, ya me voy a la camita que al final y como cada día se me hizo tarde y no quiero ojeras para la mañana. Besos y hasta mañana. Fe, liz descanso a tod@s.

Buenos dias Maria, espero que si todo esta a punto y se puede dar esa vuelta por el real de la feria, mi movil suene y al menos un cariñena o el chocolatito con churros podamos compartirlo ¿vale?,

Un beso