Veras... era muy temprano; aquí donde ahora resido, reina una calma, que para si muchos quisieran. Ayer antes de acostarme, leí un PPS de una amiga que se te parece mucho, sobre las madres. Tu no llegaste a saber, lo que significan estas letras, ni tampoco, que entre diferentes lugares, nos comunicamos, desde cualquier rincón, habitación, despacho o buhardilla; como es mi caso...! Cuanto, siento que "te fueras," sin haber conocido este mi rincón!! Cuanto sentí que te fueras...! Verás, delante de este aparato, muy sofisticado, cada cual, aún sin conocerse físicamente; nos hablamos. Yo elijo este modo, hoy para charlar con alguien muy especial; contigo: MADRE.
He pasado el domingo trajinando, en un pequeño jardín que nos has llegado a conocer y en el que ya se anuncia la primavera... Alguna vez he `pensado de llevarte alguna de las mejores flores... Perdona, a veces te olvido: creo que te he olvidado muchas veces, demasiadas. Yo no busqué la separación, por capricho, tu lo sabes, y aunque nunca te lo he dicho, hoy, si te digo cuanto te he echado de menos muchas veces.
He tomado nota de lo que quería decirte, que se me agolpan las palabras. Era una hora muy temprana, cuando he encendido la luz para escribir unas notas, como lo hacía poco antes de marcharme de tu lado, te acercabas, y me preguntabas; ¿Que escribes? Lo leías y me daba un poco de vergüenza: luego me alejé de ti "para siempre"... muy temprano, demasiado tempano.
Verás, la nuera que te hubiese gustado conocer, se te parece y mucho, siempre está trajinando... cuando he salido del baño, la he encontrado haciendo punto. Las gentes de hoy, no hacen nada de esto. He mirado largamente y te he imaginado, en aquella fea sala, donde tu elaborabas aquellos calcetines, y alguna otra prenda con tanto afán. He dado un repaso a tu vida y a la mía: a separación y los motivos. Hoy las gentes se separan de diferente manera. para ser mas exacto; nos separamos de los padres cuando ya no nos sirven. To todos pero de una manera u otra es así. que te voy a contar que no sepas: los hijos, desde siempre hemos sido egoístas,: hoy mas que ayer...
Alguien de la familia. me ha dicho recientemente, que yo era tu hijo preferido, puede que sea así y lo entiendo, con tristeza. Yo era el hijo rebelde: el triste y alegre soñador, El que delante de ti siempre reía. El que lloró mucho de muy niño y se guardo muchas lágrimas... por no querer hacerte llorar... pero quiero que sepas que he sido feliz, muy feliz a veces... otras, apareció alguien, que quiso lo contrario. ye te lo dije un día al pie de tu tumba... la última vez, no pude hablar contigo como hubiese deseado, perdona, eramos muchos... pero seguramente "viste" que separado del grupo lloraba. No madre, no me da ninguna vergüenza decirte, que, algunas veces, loro por lo que considero merece la pena llorar. Sabes como lloraba de pequeño, y esto es un secreto entre tu y yo: no me cogías de la mano, casi nunca. Luego lo entendí: Un hermano que se gestaba dentro de ti otro. en brazos, la y uno mas en tu mano libre, y yo el mayor, detrás... Si tu entendías porque lloraba. lo he sabido después. Un día viniendo del lavadero, a mas tres Kilómetros del pueblo, con la cesta de ropa en la cabeza, que sujetabas con una mano, me ofreciste la otra, porque rompía a, llorar: las eras estaban ocupadas de camines, soldados que gritaban: yo tuve miedo por ti y por mi...
Pero sobre todo, madre, quiero decirte, hoy que se que me escuchas, que en tus últimos días, cuando, te llevé de la ciudad hasta el pueblo de donde saliste, en aquella calle donde nací, en aquella destartalada casa que derribé y volvía a levantar... Yo venía calle adelante, y tu me llamaste y dijiste: toma asiento a mi lado, hijo... Lloré: lloré después, de la misma manera que, -lo sé- tu has llorado, por mí.
JUAN.
He pasado el domingo trajinando, en un pequeño jardín que nos has llegado a conocer y en el que ya se anuncia la primavera... Alguna vez he `pensado de llevarte alguna de las mejores flores... Perdona, a veces te olvido: creo que te he olvidado muchas veces, demasiadas. Yo no busqué la separación, por capricho, tu lo sabes, y aunque nunca te lo he dicho, hoy, si te digo cuanto te he echado de menos muchas veces.
He tomado nota de lo que quería decirte, que se me agolpan las palabras. Era una hora muy temprana, cuando he encendido la luz para escribir unas notas, como lo hacía poco antes de marcharme de tu lado, te acercabas, y me preguntabas; ¿Que escribes? Lo leías y me daba un poco de vergüenza: luego me alejé de ti "para siempre"... muy temprano, demasiado tempano.
Verás, la nuera que te hubiese gustado conocer, se te parece y mucho, siempre está trajinando... cuando he salido del baño, la he encontrado haciendo punto. Las gentes de hoy, no hacen nada de esto. He mirado largamente y te he imaginado, en aquella fea sala, donde tu elaborabas aquellos calcetines, y alguna otra prenda con tanto afán. He dado un repaso a tu vida y a la mía: a separación y los motivos. Hoy las gentes se separan de diferente manera. para ser mas exacto; nos separamos de los padres cuando ya no nos sirven. To todos pero de una manera u otra es así. que te voy a contar que no sepas: los hijos, desde siempre hemos sido egoístas,: hoy mas que ayer...
Alguien de la familia. me ha dicho recientemente, que yo era tu hijo preferido, puede que sea así y lo entiendo, con tristeza. Yo era el hijo rebelde: el triste y alegre soñador, El que delante de ti siempre reía. El que lloró mucho de muy niño y se guardo muchas lágrimas... por no querer hacerte llorar... pero quiero que sepas que he sido feliz, muy feliz a veces... otras, apareció alguien, que quiso lo contrario. ye te lo dije un día al pie de tu tumba... la última vez, no pude hablar contigo como hubiese deseado, perdona, eramos muchos... pero seguramente "viste" que separado del grupo lloraba. No madre, no me da ninguna vergüenza decirte, que, algunas veces, loro por lo que considero merece la pena llorar. Sabes como lloraba de pequeño, y esto es un secreto entre tu y yo: no me cogías de la mano, casi nunca. Luego lo entendí: Un hermano que se gestaba dentro de ti otro. en brazos, la y uno mas en tu mano libre, y yo el mayor, detrás... Si tu entendías porque lloraba. lo he sabido después. Un día viniendo del lavadero, a mas tres Kilómetros del pueblo, con la cesta de ropa en la cabeza, que sujetabas con una mano, me ofreciste la otra, porque rompía a, llorar: las eras estaban ocupadas de camines, soldados que gritaban: yo tuve miedo por ti y por mi...
Pero sobre todo, madre, quiero decirte, hoy que se que me escuchas, que en tus últimos días, cuando, te llevé de la ciudad hasta el pueblo de donde saliste, en aquella calle donde nací, en aquella destartalada casa que derribé y volvía a levantar... Yo venía calle adelante, y tu me llamaste y dijiste: toma asiento a mi lado, hijo... Lloré: lloré después, de la misma manera que, -lo sé- tu has llorado, por mí.
JUAN.
Hola amigos, despues de un duro dia de trabajo campestre, de nuevo con vosotros.
Amigo Libertad, no se por donde empezar despues de leer tu relato, que si me lo permites diria esta escrito desde el corazon de un hijo deseoso de compartir tiempos pasados y presentes con quien le dio el ser.
Doy gracias al cielo, por dejarme disfrutar de la mia aunque sea en la distancia.
Gracias por dejarnos entrar en tu vida AMIGO....
Amigo Libertad, no se por donde empezar despues de leer tu relato, que si me lo permites diria esta escrito desde el corazon de un hijo deseoso de compartir tiempos pasados y presentes con quien le dio el ser.
Doy gracias al cielo, por dejarme disfrutar de la mia aunque sea en la distancia.
Gracias por dejarnos entrar en tu vida AMIGO....
Amigo Cubero, verás, me explico: unos acontecimientos recientes motivaron, hace poco tiempo una discursión con un hermano mío, en la que su mujer (cuñada que no goza de mis simpatías) me dijo que yo había sido el hijo preferido. Y se me ocurrió añadir por mi parte, en esos momentos de buen humor de decir: "por algo sería". Los disgustos- añadió mi hermano. ¿como los disgustos si yo he estado lejos?- añadí al instante... En ese momento entendí, que se estaba refiriendo, al hecho de tenerme lejos y temer por mí:
esto, y un pps recibido sobre las madres, me llevó a la conclusión, que mi hermano tenía razón... si bien el agudizó el sentido de sus palabras: acontecimientos posteriores me dieron la razón, por el hecho de que yo los saque del pueblo a la ciudad. La casa en que nací la derruí y la levanté una vez jubilado, pensando en que mi madre, adoraba aquella casa en que ella vino al mundo... por haber intuido, que ella, deseaba, verla como las otras del pueblo.
Una vez finalizada, esta, cogía mis padres y los llevé a ella, donde mi madre y padre, pasaron todo un verano. Yo vía a mi madre embelesada y, cuando aparecía... me hacía sentar a su lado. Esa casa (yo nunca cobre la parte que me pertenecía) quise quedármela, para el resto de mis días (yo había enviudado) y convine con una hermana que ella se quedara con un piso en Alcala de Henares, frente al suyo, (en este piso vivieron mis padres, muchos años hasta sus días últimos) Yo jamás pensé en el dinero, si no corresponder con bienes materiales ye que con mi presencia, no pudo ser. Es algo que seres con la cabeza hueca como mi cuñada, no aciertan o no quieren entender. Y para colmo, esta semana estaríamos en el pueblo, en compañía de mi hermana y sobrinos, pero ayer por teléfono, decidimos que no: esto motivó el escrito y el hecho, de que esa casa cuando era una ruina, todo el mundo de mi entorno (en n especial mi cuñada) la hacía ascos, hoy, en estado aceptable, y la que hacía esos ascos la tiene como suya, con toda la naturalidad del mundo. Esto no tendría importancia, si los comportamientos se correspondieran, con el antes y el después: con los dichos y los hechos... y palabras fuera de lugar.
Cubero, soy como soy: hijo de mi madre por supuesto y! Si!, supe con gran satisfacción, que, a el hijo que estuvo ausente: (YO) mi madre le adoraba.
No me importa "confesarme" de algunos de vosotros tengo el correo, y ahí no sería lo mismo contarlo... Considerando que no hay nada de malo en ello, y solo pensando en la madre que hubiese querido, a veces tenerla a mi lado, escribí... pensé pasarlo por mi pueblo, opté por el no, y encargarme, si es preciso, de esta historia que algunos conocen pero que no desean que otros conozcan. Alguien que si me conoce lo leerá por aquí (nos lee, me visita a menudo) espero su comentario.
Ya veo que vuestro dialogo se ha prolongado: yo he llegado, justo antes de vuestra retirada. he subido con ánimo de una poesía, en respuesta a otra, sobre mi madre. no se que saldrá, esto quedará para mas tarde. Regreso, al lado de Paloma, mi mujer... la mejor del mundo después de mi madre. Bueno para mi, casi todas las mujeres madres, son buenas. Y digo casi, porque hay madres que no se preocupan de sus hijos como debieran. Lo contrario sucede, muy a menudo. Buenas noches:
JUAN.
esto, y un pps recibido sobre las madres, me llevó a la conclusión, que mi hermano tenía razón... si bien el agudizó el sentido de sus palabras: acontecimientos posteriores me dieron la razón, por el hecho de que yo los saque del pueblo a la ciudad. La casa en que nací la derruí y la levanté una vez jubilado, pensando en que mi madre, adoraba aquella casa en que ella vino al mundo... por haber intuido, que ella, deseaba, verla como las otras del pueblo.
Una vez finalizada, esta, cogía mis padres y los llevé a ella, donde mi madre y padre, pasaron todo un verano. Yo vía a mi madre embelesada y, cuando aparecía... me hacía sentar a su lado. Esa casa (yo nunca cobre la parte que me pertenecía) quise quedármela, para el resto de mis días (yo había enviudado) y convine con una hermana que ella se quedara con un piso en Alcala de Henares, frente al suyo, (en este piso vivieron mis padres, muchos años hasta sus días últimos) Yo jamás pensé en el dinero, si no corresponder con bienes materiales ye que con mi presencia, no pudo ser. Es algo que seres con la cabeza hueca como mi cuñada, no aciertan o no quieren entender. Y para colmo, esta semana estaríamos en el pueblo, en compañía de mi hermana y sobrinos, pero ayer por teléfono, decidimos que no: esto motivó el escrito y el hecho, de que esa casa cuando era una ruina, todo el mundo de mi entorno (en n especial mi cuñada) la hacía ascos, hoy, en estado aceptable, y la que hacía esos ascos la tiene como suya, con toda la naturalidad del mundo. Esto no tendría importancia, si los comportamientos se correspondieran, con el antes y el después: con los dichos y los hechos... y palabras fuera de lugar.
Cubero, soy como soy: hijo de mi madre por supuesto y! Si!, supe con gran satisfacción, que, a el hijo que estuvo ausente: (YO) mi madre le adoraba.
No me importa "confesarme" de algunos de vosotros tengo el correo, y ahí no sería lo mismo contarlo... Considerando que no hay nada de malo en ello, y solo pensando en la madre que hubiese querido, a veces tenerla a mi lado, escribí... pensé pasarlo por mi pueblo, opté por el no, y encargarme, si es preciso, de esta historia que algunos conocen pero que no desean que otros conozcan. Alguien que si me conoce lo leerá por aquí (nos lee, me visita a menudo) espero su comentario.
Ya veo que vuestro dialogo se ha prolongado: yo he llegado, justo antes de vuestra retirada. he subido con ánimo de una poesía, en respuesta a otra, sobre mi madre. no se que saldrá, esto quedará para mas tarde. Regreso, al lado de Paloma, mi mujer... la mejor del mundo después de mi madre. Bueno para mi, casi todas las mujeres madres, son buenas. Y digo casi, porque hay madres que no se preocupan de sus hijos como debieran. Lo contrario sucede, muy a menudo. Buenas noches:
JUAN.