para ti una rosa blanca
desde el alma siempre tengo
y en ella me despierto
y te ofrezco en la mañana,
como caricia temprana...
y en ella me matengo
desde el alma siempre tengo
y en ella me despierto
y te ofrezco en la mañana,
como caricia temprana...
y en ella me matengo
¡Que bonito! Libertad, como voy retrasada en lecturas, acabo de leer ésto que has dejado sobre mi intervención, GRACIAS por esa rosa blanca.