PUERTOLLANO: Bien Flor, aún me quedan mas de 24 horas antes de partir:...

Bien Flor, aún me quedan mas de 24 horas antes de partir: sale el avión de barajas hacia Sevilla, a las 8 tarde; imaginaros la faena.
Esta mañana, os quedáis sin "sin cuento"... bueno no es del todo verdad: me ha pedido algo la hija para el colegio y naturalmente,"reaparecen" nieta y abuelo, en una especie, de: CUIDAR LOS CAMPOS, una lección para los niños... sin faltar una lección de HUMANISMO y de, GEOGRAFÍA. Sin embargo, pienso "trasladarme" años atrás, en una visita a NOTRE DAME, recavando memorias.

<<<Los visitantes eran numerosos cuando me di a la atrea de escribir, esta historia, en un bar cerca de LA CATEDRAL.
De rodillas sobre una especie de almohada, esta, posada sobre los adoquines brillantes por la fina lluvia y las pisadas, de los cientos de visitantes que se acercan. Alguno se detenía frente al hombre de mirada extraviada, que pedía limosna. Miradas curiosas, fotos... apenas nadie se detenía. El hombre, sujetaba un recipiente, del que goteaba la lluvia con su único brazo. Entre los cientos que entraban y salían, solo percibí curiosidad, por el templo y muy poca atención por nuestro hombre. retrocedí en el tiempo a otro lugares, a otros templos de una ciudad de mi país, y, reaparecieron, hombres sin mirada, luciendo sus muñones, sobre las mudas escaleras...
Aquel día, había recorrido los anchos bulevares, antes de entrar en este templo, que bien merece una historia aparte.
Había estado en Monmartre, con su bohemios. me detuve en los clochars,, barbudos, sucios, arapientos. Todo me hablaba de guerras y desencantos. Yo 2el maniatico empedernido, me sentía atraído, condenado a vagabundear, entre vagabundos: era una fuerza irresistible, un afán de saber, de estar cerca de sus vidas, de saber de sus vidas. En un humano dialogo, entre en el alma de alguno que se prestó al dialogo.! Malditas guerras! -me decía para sí.! Malditas drogas!- me tuve que repetir, en mi experiencia.
Si saqué conclusiones: que no son tan malos como algunos piensan, que han llorado y siguen llorando, cuando alguien se acerca, y les ofrece una breve y sincera amistad, lo agradecen mas que unas monedas. Sus relatos producen desasosiego: no son tan culpables como podría parecer. Bien seguro, tropiezas con el que apesta a alcohol que pronuncia frases que cuesta entender, pero que te está contando su vida. Te das de bruces, con el melenudo y barbudo, que te cuenta historias de su guerra en indochina o Algelia. Con aquel que sin cesar toca la acodeón, y que parece no hacer caso a las monedas que alguien deposita en la caja d cartón.
Das con aquel que culpa a la sociedad, con aquel que se culpa a si mismo ¿Como has llegado a esto? Y se vacían como queriendo desprenderse de un peso demasiado pesado. "Fui yo el culpable" - murmuran y se repiten. Y se dicen: Hoy ya no se si existo. El HOY para mi ha desaparecido. Solo me queda el mañana y este me liberará de todo.
Queda la lección de que el hombre no es siempre culpable. que desde alguna parte, para muchos, alguien ha cavado la fosa, en la que caen sin remedio.
MAÑANA, ME LIBERARÉ DE TODO... había escuchado, de aquellos labios, que en un momento, pensé, ya no pronunciaban palabras.
JM. (LIBERTAD)