Muchas veces decimos que oimos y nos queda claro, pero me parece que no es asi, es distinto oir que escuchar, al menos a mi me pasa, a veces oigo lo que me estan diciendo, pero no se me queda grabado, y mirar por donde, ayer cayó en mis manos una hojita que hablaba sobre ello y os la voy a escribir, porque me pareció cierto:
OIR Y ESCUCHAR
Todos sabemos que para entendernos y llegar a solucionar nuestras diferencias tenemos que hablar, tenemos que dialogar. Ante los conflictos decimos..."hablando se entiende la gente". En la familia, en la pareja, en el trabajo, con los amigos, etc... también es necesario el dialogo, decirse las ccosas. Pero quizá no resulte tan facil. La experiencia nos dice que no basta hablar para mantener un dialogo real, que podemos estar infinitas horas hablando sin llegar a entendernos, sin llegar a comunicarnos, simplemente porque no nos escuchamos. Para que exista una buena comunicación entre dos personas necesitamos escucharnos, que ambos estemos receptivos a lo que el otro nos está diciendo. Por ello antes que nada hay que saber la diferencia entre OIR Y ESCUCHAR
OIR es saber lo que me están diciendo, es estar atento a las ideas, a las palabras que quieren expresarme.
ESCUCHAR es ir más lejos, es ir mas alla de las palabras y de la informacion que se me dá, para descubrir lo que realmente el otro me está queriendo comunicar de sí mismo. Es estar atento a la persona que me habla, a lo que me dice con el corazón, a comprenderla a fondo
Bueno amigos, con esto os dejo hasta más tarde
Besos a diestro y siniestro
OIR Y ESCUCHAR
Todos sabemos que para entendernos y llegar a solucionar nuestras diferencias tenemos que hablar, tenemos que dialogar. Ante los conflictos decimos..."hablando se entiende la gente". En la familia, en la pareja, en el trabajo, con los amigos, etc... también es necesario el dialogo, decirse las ccosas. Pero quizá no resulte tan facil. La experiencia nos dice que no basta hablar para mantener un dialogo real, que podemos estar infinitas horas hablando sin llegar a entendernos, sin llegar a comunicarnos, simplemente porque no nos escuchamos. Para que exista una buena comunicación entre dos personas necesitamos escucharnos, que ambos estemos receptivos a lo que el otro nos está diciendo. Por ello antes que nada hay que saber la diferencia entre OIR Y ESCUCHAR
OIR es saber lo que me están diciendo, es estar atento a las ideas, a las palabras que quieren expresarme.
ESCUCHAR es ir más lejos, es ir mas alla de las palabras y de la informacion que se me dá, para descubrir lo que realmente el otro me está queriendo comunicar de sí mismo. Es estar atento a la persona que me habla, a lo que me dice con el corazón, a comprenderla a fondo
Bueno amigos, con esto os dejo hasta más tarde
Besos a diestro y siniestro
! Si señor! (Bueno, señora en este caso: OÍR Y ESCUCHAR) Oír escuchar, y guardar, aquello, que merece la pena se oído, leer aquello que merece la pena ser leído, y... no hablar por hablar, puesto que como decía mi abuela (! bendita abuela, cuanto me gustaría ahora una charla contigo) NO POR MUCHO HABLAR SE DICEN MAS VERDADES. "Si abuela, si: tu que ni tan siquiera sabías leer:! Que gran sabiduría la tuya! Como, arrimabas tu taburete, viejo y destartalado, y me traías aquel libro, amarillento, y maltratado (ya se le caían las hojas) llamado Heidí. El abuelo, hecho de otre manera, decía:! Ya estáis con vuestras pamplinas! Asi eran las cosas, abuela del alma. asi eran las cosas, mientras, sobre tu mandil verde de rayas blancas, "esmotabas " judías ¿te acuerdas? Pues caro que te acuerdas, como yo de como te hurgabas la faltriquera, y me dabas una perra gorda... Y la chaqueta: aquella chaqueta... bueno de ella te hablaré otro día. Hoy solo decirte, que no te creas, que no me di cuenta, que cuando dijiste, que ya era un mozo y que estaba muy guapo, te secaste unos lágrimas, con el mandíl, cara a la pared donde estaban los cántaros. Si te voy a decir hoy también, que hasta que me marche de el pueblo, te llevé flores de aquel rosal que plantara el abuelo...
Y bueno María, y que tu nieto, algún día, te recuerde de la misma manera, como yo recuerdo a la madre de mi madre... Hace tiempo, dos a recordar...
Abrazos
LIBERTAD
Y bueno María, y que tu nieto, algún día, te recuerde de la misma manera, como yo recuerdo a la madre de mi madre... Hace tiempo, dos a recordar...
Abrazos
LIBERTAD
Amigo Libertad, me has hecho recordar a la única abuela que he conocido, ya que la otra por desgracia no llego a saber de mi existencia, claro que tanbien recuerdo y mucho a la que te digo, precisamente en unos días visitare su tumba en el cementerio, casualmente descansa separada por el pasillo de su hijo, mi padre, es ese el motivo de mi próximos viaje a Puertollano ahora por los Santos…. cuídate amigo…
SI MARÍA. QUERÍA MUCHO AMI ABUELA.
Yo no tenía secretos para ella. Había terminado la maldita guerra eramos cuatro, ya, yo el mayor. No recuerdo cuando LLEGÖ mi padre, ni como, pues todo el mundo callaba.: Nos habían condenado, a el silencio. y dentro de el a las penurias. Si recuerdo que, mi madre, estaba obligada, a tareas de el campo, que yo participaba en ellas, desde mis manos pequeñas. que mi abuela elaboraba el cocido como buenamente podía. Que durante años fuimos confidentes., que si en mi mano, ya mucho despues DE... caía una perra chica o gorda, era de ella...
"Toma, lleva esta docena de huevos, a la tienda de El Espartero, taes una naranja, y las vueltas, para tu primera chaqueta y alpargatas para los domingos" Era en aquel portal hoy desconocido abuela, es tu nieto quien, volvíó la casa patas arriba. No la conocrías. No es que sea gran cosa, pero tu hija, (mi madre), lloró de alegría, cuando desde Alcalá, les llevé y pasaron su último verano. luego se fueron contigo, Sabes abuela, me entren ganas de llorar, cuando pienso que he estado solo tanto tiempo y luego mas solo porque os fuistes las dos.
Pero te estaba contando el día de las naranjas, cuando en aquella cesta d mimbres, pusiste los huevos. y me decías: Hoy comeréis una naranja cada uno con pan tierno... Y corrí calle arriba, tropecé en las piedras, y... se rompieron todos los huevos menos dos, que yo dejé en la puerta. Y llorando a lágrima viva, me escondñi en el bodegón de "el tío Epifanio" y allí pase toda la noche, muerto de frío, enterrado en la paja. Fue sonado aquello! ¿Verdad abuela? Solo tu y yo sabiamos que había sucedido... otros pensaron de diferente manera, se inventaron historias de no se que travesuras. Yo sentí haceros pasar aquel mal rato. No todos en casa, creyeron la mentirijilla que contamos, Gracias abuela por haber guardado nuestro secreto siempre. Si decirte que te llevaste contigo otra secreto... no e dijiste nunca, como te las habías arreglado, pera tener una naranja para todos, pues tu sabes que a veces se partían por la mitad. Hoy te asombrarías, de las ricas naranjas, que apenas miran los niños... no acabaría de contarte, si decirte, que ahora hay aparatos, que te enseñan a niños que se mueren de hambre. Lo que quiere decir, que no comen todos y que los de siempre, como tu decías: RL MUNDO, NUNCA SERÁ PERFECTO
Buen día para todos.
LIBERTAD.
Yo no tenía secretos para ella. Había terminado la maldita guerra eramos cuatro, ya, yo el mayor. No recuerdo cuando LLEGÖ mi padre, ni como, pues todo el mundo callaba.: Nos habían condenado, a el silencio. y dentro de el a las penurias. Si recuerdo que, mi madre, estaba obligada, a tareas de el campo, que yo participaba en ellas, desde mis manos pequeñas. que mi abuela elaboraba el cocido como buenamente podía. Que durante años fuimos confidentes., que si en mi mano, ya mucho despues DE... caía una perra chica o gorda, era de ella...
"Toma, lleva esta docena de huevos, a la tienda de El Espartero, taes una naranja, y las vueltas, para tu primera chaqueta y alpargatas para los domingos" Era en aquel portal hoy desconocido abuela, es tu nieto quien, volvíó la casa patas arriba. No la conocrías. No es que sea gran cosa, pero tu hija, (mi madre), lloró de alegría, cuando desde Alcalá, les llevé y pasaron su último verano. luego se fueron contigo, Sabes abuela, me entren ganas de llorar, cuando pienso que he estado solo tanto tiempo y luego mas solo porque os fuistes las dos.
Pero te estaba contando el día de las naranjas, cuando en aquella cesta d mimbres, pusiste los huevos. y me decías: Hoy comeréis una naranja cada uno con pan tierno... Y corrí calle arriba, tropecé en las piedras, y... se rompieron todos los huevos menos dos, que yo dejé en la puerta. Y llorando a lágrima viva, me escondñi en el bodegón de "el tío Epifanio" y allí pase toda la noche, muerto de frío, enterrado en la paja. Fue sonado aquello! ¿Verdad abuela? Solo tu y yo sabiamos que había sucedido... otros pensaron de diferente manera, se inventaron historias de no se que travesuras. Yo sentí haceros pasar aquel mal rato. No todos en casa, creyeron la mentirijilla que contamos, Gracias abuela por haber guardado nuestro secreto siempre. Si decirte que te llevaste contigo otra secreto... no e dijiste nunca, como te las habías arreglado, pera tener una naranja para todos, pues tu sabes que a veces se partían por la mitad. Hoy te asombrarías, de las ricas naranjas, que apenas miran los niños... no acabaría de contarte, si decirte, que ahora hay aparatos, que te enseñan a niños que se mueren de hambre. Lo que quiere decir, que no comen todos y que los de siempre, como tu decías: RL MUNDO, NUNCA SERÁ PERFECTO
Buen día para todos.
LIBERTAD.