Tal vez salgamos todos esta tarde. Por el momento, almudena y la otra ex, de niñeras con los sobrinos.
Tengo prisa: ayer en respuesta en el tema "LITERATURA" escribía algo sobre mi abuela, que quiero recuperar, lo tengo aún grabado y puede que merezca la pena. me lo copiaré a boli, por no saber de otra manera, y así corrijo.
Abrazos otra vez,
Hasta alli me fui y ya de regreso aqui dejo tus recuerdos... que por cierto me han emocionado mientras iba leyendote y me ponia en esa misma situacion....
AL AMOR DE LA LUMBRE...
Hoy me chorrean recuerdos que traduciré `para ti en palabras, dese la memoria de mis ojos. Hoy dulce abuela del alma, viéndote tejiendo lana quiero decirte mil cosas desde mi húmeda garganta.
Verás abuela, (tu teje calcetines de hombre, mientras me miras y callas) veras abuela a aquel niño hoy le abundan las canas... pero sigue siendo el niño que te recuerda, y que escucha con amor palabras sabias.
No me podrás leer porque no te enseñaron. Si quiero hacerte reír, con esta travesura que hoy me brota. Hurgas los leños y me miras para regalarme tu sonrisa bondadosa...! Como te quiera aquel niño, abuela y como abraza "to" aquel silencio tras tanto ruido y lagrimas!
Recuerdo que decía el abuelo, de su vieja ronca voz: "to esto sa torcío, to sa quedao fijo en tanta tristeza. Me paice que están por rodar las lágrimas mas gordas..."Y callaba para salir al portal para luego quedar muy callado tejiendo la plaita. "Se han vuelto locas las veletas de los hombres"- decías y yo no entendía nada... ni de cuando decías los lastimeras que rodaban las ruedas del molino, y añadías, que solo molían penas enteras. Macías un pausa, te sacabas una horquilla de tu pelo blanco y con la ayuda de esta aliviabas la luz mortecina de candil. Y hablabas de brazos pequeños agarraos a la esteba, y de viejos recogiendo las mieses. Y me dijiste recuerdo: "No tequedes, a qui a la fuerza.
Y verás abuela ¿sabes? me ha costado encontrarte entre tanta tumba... y cuando te he encontrado se han juntado tus palabras con las mías. Y te he leido, como sabes lo que me pedías. Y sabes, me venían todas tus sabias palabra en hilera desde las moradas del silencio. Y luego cogidos de la mano, nos hemos acercado al huerto... (alguien cuida los rosales) y he cogido las mas bonitas y te las he ofrecido... casi lloro, cuando has pasado tu mano por mi pelo revuelto en ese gesto cariñoso tuyo. Y hemos regresado "como sabes" cuando el Sol se caia por la sierra, pintando las nubes de colores... Y te reías a medida de que nos acercábamos al lugar sin soltar mi mano... Y silencio... Y en silencio he limpiado tu también silenciosa morada Y ¿sabes? he pasado el reves de mi mano por mis ojos, mientras mis labios pronunciaban:
Abuela del alma, otro día te leeré aquello que te gustaba.
libertad.
... (ver texto completo)