También se cobra en los colegios privados progresistas y aconfesionales, también en las organizaciones políticas, también en los clubes de distinto tipo, y por supuesto todos pagamos unos impuestos de los que no siempre se responde. ¿ Por qué sólo se critica la financiación de la Iglesia cuando sabemos que los mayores fraudes económicos los materializa la política? ¿Por qué? Si tanto sabéis de los ingresos extraordinarios también sabréis de los ingresos ordinarios de cualquier sacerdote o monja de ... (ver texto completo)