Por lo que yo puedo saber, nunca ha existido ese monopolio del que se habla. Si sé que hay dos, tres o cuatro mujeres que, a la hora de vestir, desvestir, mover... A la Virgen siempre están dispuestas a hacerlo o a pedir ayuda. No tengo constancia de que en ningún momento a nadie se le haya echado o prohibido tomar parte en tales eventos. La verdad es que si no fuese por esas "pocas" personas no sabemos si la Virgen cambiaría siquiera de manto, pero es tan fácil poner como excusa el que no nos dejan... ... (ver texto completo)