Los verdaderos heroes del
pueblo fueron aquellas generaciones del finales del siglo 19 y primeros años del 20 que, sin otros utensilios que un pico, azada y pala, sembraron un
olivar que ahora es nuestro medio de vida. Seguro que habrá quien piense que debiera haber seguido la vocación forestal pero
Jaén, y nuestra zona tambien, apostaron por un medio de sustento que ahora nos permite afrontar el futuro con dignidad.