No, no y mil veces no. El
camino es otro. La crítica es facil y mucho más si no se analizan circunstancias y razones que pueden variar apreciaciones o conductas de años anteriores. Las leyes no se las saca el alcalde de la manga sino que le vienen impuestas y los presupuestos no los pone tampoco de su bolsillo.
Creo que se impone una reflexión seria acerca de lo que queremos que, sin lugar a dudas, son unas
FIESTAS DIGNAS. Pues pongámonos en la órbita buena y ofrezcamos nuestra colaboración y ayuda
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