El Correo, o correillo: El Correo era el tren que desde Madrid, en los años 60, echaba nueve o diez horas, en el mejor de los casos, para llegar al pueblo exhausto y lleno de carbonilla, porque la tracción era una locomotora de vapor de las que se ven en las pelis del Oeste; las estaciones tenían abrevaderos para el ganado que desplazaba a viajeros desde el pueblo; Cantina para aliviar las largas paradas que el tren realizaba para mirar las ruedas con el martillo o para esperar al cruce de trenes. ... (ver texto completo)