Hace no más de diez años que un grupo de amigos españoles conocimos de la existencia de un grupo de pop rock cubano verdaderamente bueno. Necesitaban de todo. Nos mandaron varias maquetas y nos quedamos sorprendidos de la inmensa calidad que tenían.
Se conformaban con poco. Hicimos en varias ocasiones unas derramas entre los amigos para mandarles dinero. Yo puse entre unas y otras ocasiones veinte ó veinticinco mil pesetas. Entre todos no llegaría a cien mil pesetas. Les mandábamos incluso cuerdas de guitarra. Les llegó menos de un tercio del dinero y, aún a pesar de ello, llegaron a grabar un video por sus propios medios. La corrupción allí es generalizada. Las cosas que nos contaban noas ponían los pelos de punta.
Ese grupo conseguimos traerlo a España en varias ocasiones. Incluso tocó en el antiguo Calima, en el pueblo. Por las cosas que nos contaban no quiero escuchar a los que alaban ese régimen. No saben lo que cuentan. A lo mejor han ido de turismo, pero no han vivido la cruda realidad de allí. Y la inmensa resignación, triste resignación que lo impregna todo.
Se conformaban con poco. Hicimos en varias ocasiones unas derramas entre los amigos para mandarles dinero. Yo puse entre unas y otras ocasiones veinte ó veinticinco mil pesetas. Entre todos no llegaría a cien mil pesetas. Les mandábamos incluso cuerdas de guitarra. Les llegó menos de un tercio del dinero y, aún a pesar de ello, llegaron a grabar un video por sus propios medios. La corrupción allí es generalizada. Las cosas que nos contaban noas ponían los pelos de punta.
Ese grupo conseguimos traerlo a España en varias ocasiones. Incluso tocó en el antiguo Calima, en el pueblo. Por las cosas que nos contaban no quiero escuchar a los que alaban ese régimen. No saben lo que cuentan. A lo mejor han ido de turismo, pero no han vivido la cruda realidad de allí. Y la inmensa resignación, triste resignación que lo impregna todo.