Cualquiera que haya seguido la rueda de prensa que ofreció Rodríguez Zapatero al finalizar el Consejo de Ministros, pudo sacar la conclusión de que España está más cerca del paraíso que hace un año. El balance del año que acaba no tuvo una gota de autocrítica y el tono era de quien nos señala nuestra suerte por tenerlo a él como presidente de Gobierno. Es muy posible que durante su intervención haya olvidado la subida permanente del precio de la vivienda -el Euribor cierra el año con un 3, 921%- o los beneficios gigantescos de los capitalistas que inverten en Bolsa, que despiden el año con un récord de euros en sus bolsillos. Al fin y al cabo, son cosas sin relevancia.
La vecina curiosa.
La vecina curiosa.