La listas que se presentan en los más de 8.000 municipios están fabricadas, pasteleadas y elaboradas entre amigos y en capillas. Son el resultado de luchas fratricidas entre los que se dicen correligionarios. Son la negación misma de la democracia, pues unos cuantos metidos en una habitación deciden quiénes han de ser los que vayan en la candidatura. ¿Alguien me puede decir dónde está el pueblo para decidir quiénes han de ser sus candidatos? Y ahí los tenemos, en sus ridículas y esperpénticas fotos, colgados de una farola (¡qué lástima que sólo sea su imagen!), con su sonrisa y su seductora mirada. Me dan asco.
Los dirigentes democráticos en los pueblos no necesitan campaña electoral, lo son porque se decide en concejo abierto, en asamblea. Pero el concejo abierto se reserva según la legislación para los pueblos con menos de 100 habitantes, y a uno se le ocurre que podría ampliarse el concejo abierto a una ciudad como Barcelona y Madrid y Marbella y Málaga y Sestao y San Sebastián y Zarauz y Zamora... ¿Por qué sólo cien, y no cien mil, o un millón? Que los que quisieran ser alcaldes dieran la cara y tuvieran que ser avalados por un 20% de los convecinos, y que su equipo no fuera en lista cerrada ni bloqueada, sino abierta y liberada, entonces la elecciones no serían un sarao de mequetrefes, a la madrileña todo sea dicho, o a la malagueña, que es lo mismo.
El sistema actual permite que se presenten los que las oligarquías deciden que se presenten. Así tenemos en lid sin par a los que ya tienen en su nómina a los promotores inmobiliarios, a los poceros, a los malayos, a todos cuantos buscan dinero fácil y enriquecimiento injusto. De los 8.111 alcaldes que salgan elegidos este año, ¿alguno ha dicho cuál es el patrimonio suyo y de su familia?; ¿dónde está el registro de esos alcaldes y concejales?, y díganme, ¿quién controla a estos miles de alcaldes que serán elegidos y que en cuatro años cuadruplicarán su patrimonio (caso del ultraderechista Fabra en Castellón)?; ¿dónde está el fiscal para asuntos municipales? Yo diré que en el caso de que existiera el Concejo Abierto, ese alcalde o ese concejal no duraría ni dos días en el cargo. El Concejo, en asamblea, y por mayoría de dos tercios, lo eliminaría, lo anularía, y se limpiaría el Ayuntamiento. ¿Pero esto interesa al sistema político -corrupto en esencia- actual.
Los dirigentes democráticos en los pueblos no necesitan campaña electoral, lo son porque se decide en concejo abierto, en asamblea. Pero el concejo abierto se reserva según la legislación para los pueblos con menos de 100 habitantes, y a uno se le ocurre que podría ampliarse el concejo abierto a una ciudad como Barcelona y Madrid y Marbella y Málaga y Sestao y San Sebastián y Zarauz y Zamora... ¿Por qué sólo cien, y no cien mil, o un millón? Que los que quisieran ser alcaldes dieran la cara y tuvieran que ser avalados por un 20% de los convecinos, y que su equipo no fuera en lista cerrada ni bloqueada, sino abierta y liberada, entonces la elecciones no serían un sarao de mequetrefes, a la madrileña todo sea dicho, o a la malagueña, que es lo mismo.
El sistema actual permite que se presenten los que las oligarquías deciden que se presenten. Así tenemos en lid sin par a los que ya tienen en su nómina a los promotores inmobiliarios, a los poceros, a los malayos, a todos cuantos buscan dinero fácil y enriquecimiento injusto. De los 8.111 alcaldes que salgan elegidos este año, ¿alguno ha dicho cuál es el patrimonio suyo y de su familia?; ¿dónde está el registro de esos alcaldes y concejales?, y díganme, ¿quién controla a estos miles de alcaldes que serán elegidos y que en cuatro años cuadruplicarán su patrimonio (caso del ultraderechista Fabra en Castellón)?; ¿dónde está el fiscal para asuntos municipales? Yo diré que en el caso de que existiera el Concejo Abierto, ese alcalde o ese concejal no duraría ni dos días en el cargo. El Concejo, en asamblea, y por mayoría de dos tercios, lo eliminaría, lo anularía, y se limpiaría el Ayuntamiento. ¿Pero esto interesa al sistema político -corrupto en esencia- actual.