Claro Marce, este es el problema, nos han roto la rutina diaria, salir a andar por las mañanas (en mi caso) y la tuya con la bilicleta y el arbitraje, y cuesta aceptarlo. Esperemos que se empiece a ver la luz al final del tunel. Buen fínde y un abrazo
Mariano, a ver cómo nos las arreglamos para mantener la forma. En casa es complicado, pero algo habrá que hacer.
Abrazos.
Abrazos.