Pepe, Pepín tiene unas buenas espaldas, lo aguanta todo pero es cierto lo que dices, cuando lo dejas unos días, luego te cuesta volver. Cuando le comentas a Guadalupe tus andanzas con su hermano (qué tiempos aquellos, espárragos, pájaros, picón.... todo unos "buscavidas" para poder salir adelante y no pasar necesidades) ¡que recuerdos aquellos también, había que buscarse la vida y en invierno el picón para el brasero, venía de maravilla. Un abrazo
Con mi hermano Mariano, con él era con quien tenía todas aquellas actividades de "ocio". No sé si sabes que murió muy joven, cuando ya estábamos en Puertollano. Es la vida, luchas, luchas y muchas veces te quedas en la orilla. Un abrazo.