Rafi, como dices que no ha quedado nadie en Aoslo, los reyes no pasarán por ahí, tendras que irte a Madrid a colocar los zapatos en la ventana.
Un beso.
Un beso.
Los regalos los dimos cuando estaban aún las niñas en España, como ellas son pequeñas no se enteran de las fechas.
Un beso.
Un beso.