Siguiendo con el comentario de nuestro amigo Joselín, hay que decir que tiene mucha razón.
En los pueblos habitados por gente noble, no hacen falta berjas en las ventanas, las puertas abiertas y los corazones dispuestos para ayudar a quién necesitase de esa ayuda.
Hoy en día, eso no es posible, el hombre se ha vuelto demasiado egoista y posesivo.
B+a.
En los pueblos habitados por gente noble, no hacen falta berjas en las ventanas, las puertas abiertas y los corazones dispuestos para ayudar a quién necesitase de esa ayuda.
Hoy en día, eso no es posible, el hombre se ha vuelto demasiado egoista y posesivo.
B+a.