Apolonio, hablando del campo de fútbol te voy a contar un percance que tuve. Un día despues de salir de la escuela me fuí a jugar al fútbol, jugamos un partido los de arriba contra los de abajo, y el amigo Rafael Caña (CHISQUE) me pego una patá en la espinillá, yo no le di importancía, pero luego me fui al cine con la mala suerte que al subir las escaleras hacía la máquina, me escurrí y de nuevo otro golpe en el mismo sitio.
Cuando llegue a casa no le dije nada a mis padres, pero la sorpresa fué al quitarme los pantalones, tenía un hematoma como una mandarina. Cuando se la enseñé a mi madre me llevó al médico, y al otro día a Puertollano para que me hicieran una radiografía, no tenía nada roto pero el castigo fué dos meses sin tocar un balón, pero en vez de irme al campo de futbol me iba al manzano donde no me veían y podía jugar.
Cuando llegue a casa no le dije nada a mis padres, pero la sorpresa fué al quitarme los pantalones, tenía un hematoma como una mandarina. Cuando se la enseñé a mi madre me llevó al médico, y al otro día a Puertollano para que me hicieran una radiografía, no tenía nada roto pero el castigo fué dos meses sin tocar un balón, pero en vez de irme al campo de futbol me iba al manzano donde no me veían y podía jugar.
Guada, me alegra oir historias de nuestro pueblo. No recordaba que a Rafa Cañas le decían Chisque. Dices de la máquina del cine, ¿es que estuvistes trabajando echando las películas del cine? quiero recordar algo. Si me acuerdo de Cañas, de Eduardo Aroca, Ransey.
Lo del fútbol en el Manzano, eso era por jugar en campos de hierba, ja., ja,
Allí tu Ángel se hacía buenas paradas como portero.
Lo del fútbol en el Manzano, eso era por jugar en campos de hierba, ja., ja,
Allí tu Ángel se hacía buenas paradas como portero.