Aquí os pongo el segundo escrito de mi suegro Fernando. (el fondo de la foto es la casa aludida en el escrito).
Tengo una casa en el campo,
entre jaras y matorrales,
una casita blanca, con almendros y olivares.
Todas las mañanas me despierta,
un ruido que viene surcando el aire,
es el tren que se acerca, recorre pueblos y ciudades.
Yo en las horas muertas paseo por los olivares,
me acompaña mi perro, por la mañana y por la tarde.
Ya veo las palomas que vienen a sus nidales,
se acercan las ovejas, está cayendo la tarde.
El sol se está ocultando entre montañas y encinares,
¡que puesta de sol tan bonita!
que tranquila está la tarde.
Mis gatos me acarician y salen acompañándome,
mi perro siempre atento, mira para los jarales.
Que familia tan unida, que nietos tan formidables,
que abuelo tan gruñón, como podrán aguantarme,
que a todas las horas les llamo
y ellos caso me hacen.
F. Sánchez Benítez. Julio/1997.-
Tengo una casa en el campo,
entre jaras y matorrales,
una casita blanca, con almendros y olivares.
Todas las mañanas me despierta,
un ruido que viene surcando el aire,
es el tren que se acerca, recorre pueblos y ciudades.
Yo en las horas muertas paseo por los olivares,
me acompaña mi perro, por la mañana y por la tarde.
Ya veo las palomas que vienen a sus nidales,
se acercan las ovejas, está cayendo la tarde.
El sol se está ocultando entre montañas y encinares,
¡que puesta de sol tan bonita!
que tranquila está la tarde.
Mis gatos me acarician y salen acompañándome,
mi perro siempre atento, mira para los jarales.
Que familia tan unida, que nietos tan formidables,
que abuelo tan gruñón, como podrán aguantarme,
que a todas las horas les llamo
y ellos caso me hacen.
F. Sánchez Benítez. Julio/1997.-
LuisMi, con la poesía del otro día me emocioné muchísimo y con esta otro tanto.
Que cosas mas bonitas escribia. La de Oristela madre, GRAN MADRE, GRAN MUJER, yo la recuerdo siempre con un humor envidiable. La recuerdo cuando se nos iba a casa de Horten cuando estábamos cosiendo y era no poder cerrar la boca, carcajada tras carcajada.
Un beso.
Que cosas mas bonitas escribia. La de Oristela madre, GRAN MADRE, GRAN MUJER, yo la recuerdo siempre con un humor envidiable. La recuerdo cuando se nos iba a casa de Horten cuando estábamos cosiendo y era no poder cerrar la boca, carcajada tras carcajada.
Un beso.
Por desgracia, yo no llegué a conocerla, pero todas las personas que me han hablado de ella, ha sido para elogiar lo buena persona y alegre que había sido.
Dicén que Oristelita ha heredado parte de la forma de ser de su madre.
Un beso
Dicén que Oristelita ha heredado parte de la forma de ser de su madre.
Un beso
No te quepa la menor duda. Tan guapa como ella y con ese buen humor.