Marce, veo que has acabado por reconocer ¡que esás haciéndote un gran palacete! ya sabia de tu discreción pero con un poco más nos damos al pasar por
Mestanza con el
coche en las paredes y solo habriamos descubierto que es tuyo el
palacio al verte salir al oir el golpe.
Un beso para Pili y para tí.