Respecto al miedo de una época, rememorando "El Libro de las Aguas", recuerdo que mi padre, Alfredo, solía escuchar, muy bajito, un programa de radio España independiente (La Pirenaica, le llamaban). Había muchas interferencias y se pasaba todo el tiempo, moviendo la ruedecilla de la sintonía para captar mejor dicha emisora. Como era algo prohibido y la pareja de la guardia civil hacía su ronda, teníamos que estar alerta. Nada más escuchar pasos en el estéril, había que apagar la radio. Los pasos podían ser de cualquier vecino, pero no se podía correr ningún riesgo.
Como dice Alejandro en su libro, he rescatado de mi memoria fragmentos de un tiempo negro ya caduco. Jovta
Como dice Alejandro en su libro, he rescatado de mi memoria fragmentos de un tiempo negro ya caduco. Jovta