Mentira parece, pero ya lleva el hombre un mes allí subido en los escalones de la Concha de la
Música, sin que le vea solución a su problema y sin que haya nadie que tenga la posibilidad, se lo proponga y poner fin a ésta huelga de hambre, que al paso que va, le va a costar la salud, en cuanto a la cacerolada de ésta mañana, hasta éste lugar me llegaron los sonidos de los silbatos y cacerolas, lo que no me ha llegado es noticia de si fueron escuchados por quien tenia que escucharlos.