Acabo de llegar de darme un
paseo por los alrededores del
barrio.
He subido al cerro de La Cabaña, y se ve sobre la capi, una boina de contaminación que paqué, paqué.
Luego dice nuestra alcaldesa, la del botellón, que estamos en las mediciones mínimas sobre contaminación, menos mal que el algodón no engaña, he grabado con el teléfono el momento y es la prueba.
Ella en su mansión seguro que no la tiene.
Menos mal que en nuestro barrio no la padecemos, pero no deja de ser preocupante.
B+a.