Creo que no nos podemos comparar los membrillatos y manzagatos, no es que unos sean mejores que otros, simplemente somos cosas mu distintas, el entorno, la forma de vida, el pueblo, todo es muy diferente y cada uno considera único y no cambiaría por nada del mundo su pueblo. Esta rivalidad hay que desterrarla, aprender de las virtudes del vecino y enmendar los defectos propios, es posible que nos vaya mejor así. Paco Elipe Núñez.