En este sentido apuntó que “la concesión será a 30 años y los beneficios netos que puede llevarse la empresa adjudicataria pueden ascender a los 600 millones de euros”, además aseguró que el servicio público privado va a ir en detrimento de los propios pacientes y de los sanitarios “porque no se descarta que algunos servicios puedan ser susceptibles de ser privatizados”.
También indicó que como está concebido el nuevo hospital solo va a tener de universitario el nombre porque en los pliegos no se dice nada de cómo se va a llevar a cabo la labor docente para que tenga esa consideración.