! Hay Don Mariano cuanta nube! Y nosotros los viajeros, testigos de banalidades y mentiras. Me interrumpe mi mujer, con una taza caldo y me recuerda, a cuantos se les está arrebatando este manjar y si la tendremos mañana.
Se lo digo desde mi voz airada.
Se lo repito, porque me lo repiten por las calles... fábrica, minas, hospitales... y ahora es todo un clamor en los viejetes.! Nos está robando!- gritan desde sus viejos corazones.
Los viejos lloramos callados pero también saben gritar! basta! ... (ver texto completo)
Se lo digo desde mi voz airada.
Se lo repito, porque me lo repiten por las calles... fábrica, minas, hospitales... y ahora es todo un clamor en los viejetes.! Nos está robando!- gritan desde sus viejos corazones.
Los viejos lloramos callados pero también saben gritar! basta! ... (ver texto completo)