Los diez números de Dios (IV): 31 = El (hacia, Dios es grande; bet-El, casa de Dios)
"No me vengas con fantasías: al menos en esta vida, óyeme bien, en esta vida no volverás a tener noticias suyas".
Esto me espetaron cierto atardecer de primavera, caminando por una vereda flanqueada de árboles torcidos. Y yo respondí: "Eso está por verse; tengo derecho a tener mis propias ideas". Y la sonrisa condescendiente de mi interlocutor me respondió finalmente: "Tú mismo... Ya lo acabarás descubriendo... ... (ver texto completo)
"No me vengas con fantasías: al menos en esta vida, óyeme bien, en esta vida no volverás a tener noticias suyas".
Esto me espetaron cierto atardecer de primavera, caminando por una vereda flanqueada de árboles torcidos. Y yo respondí: "Eso está por verse; tengo derecho a tener mis propias ideas". Y la sonrisa condescendiente de mi interlocutor me respondió finalmente: "Tú mismo... Ya lo acabarás descubriendo... ... (ver texto completo)