Estimado Alter Ego:
En el poyete de la ventana de la habitación de la joven protagonista de “El cuento de la paloma en el hospital” vi una estampa de la madre Maravillas. Recuerdo que me llamaron la atención sus cejas, por lo espesas que las tenía. No estoy muy al tanto de su vida. Pienso yo que los santos son dignos de admiración y de emulación, pero no de adoración; sólo a Dios y a su Hijo les corresponde la adoración. Yo no les puedo rezar a los santos como le rezo a Dios.
Hay muchos santos ... (ver texto completo)
En el poyete de la ventana de la habitación de la joven protagonista de “El cuento de la paloma en el hospital” vi una estampa de la madre Maravillas. Recuerdo que me llamaron la atención sus cejas, por lo espesas que las tenía. No estoy muy al tanto de su vida. Pienso yo que los santos son dignos de admiración y de emulación, pero no de adoración; sólo a Dios y a su Hijo les corresponde la adoración. Yo no les puedo rezar a los santos como le rezo a Dios.
Hay muchos santos ... (ver texto completo)