Como miembro de la drinking league acepto la invitacion del campano y acudire a su humilde morada a gozar de las bebidas alcholicas de alta graduacion, aun sabiendo que un medico diavolico que estaba a las ordenes de la sobriedad me prihibiera tomar esos caldos tan sabrosos que suavizan mi paladar, pues ya son conocidos hasta en la capital de España los guateques que organiza una celebridad como el señor Campano y siempre con la misma intencion rendir homenaje a nuestro venerado dios fuegos.Espero ... (ver texto completo)