Son numerosos los vecinos que se quejan del desangelado aspecto que presenta una obra acabada hace apenas un año, pero sobre la que parecen pesar siglos. Las fuentes o no tienen agua o han sido víctimas de acciones vandálicas. El césped que hace un año verdecía, hoy es un pajizo reflejo. Las baldosas de las aceras, levantadas en no pocos puntos. El asfalto, arrasado por el agua y el trajín de los camiones que se dirigen a las obras del hipermercado.
Tampoco falta quien se queja de que la nivelación y el deficiente drenaje provoca inundaciones en algunas viviendas de la calle Palencia. Y para rematar, el alarmante aspecto que presenta el talud que soporta la elevación del terreno de más de 10 metros, y que amenaza con abrirse bajo los pies del incauto paseante. Las escasas bocas de desagüe que tienen que evacuar el cauce de un antiguo arroyo se vieron colapsadas el pasado 22 de septiembre y el agua pasó, incontenible, sobre un talud ya de por ... (ver texto completo)