Yo era el invitado de honor y ni siquiera se acordaron de invitarme.
La fiesta era para mí y cuando llegó el gran día me dejaron afuera,
Me cerraron la puerta... Y yo quería compartir la mesa con ellos.
Si todo fuera tan sencillo! Si en algún lugar existieran personas acechando para perpetrar iniquidades bastaría con separarlos del resto de nosotros y destruirlos. Pero la línea que divide el bien del mal pasa por el centro mismo del corazón de todo ser humano. ¿Y quién está dispuesto a destruir un solo fragmento de su propio corazón? ... Alexander Solzhenitsyn
Saludos de Clint50, especialmente cariño a todas aquellas que hacéis referencia a mi persona. Quedáis invitadas este veranos próximo, ... (ver texto completo)
Muchas gracias, espero que podamos alcanzar juntos todos los bueno deseos que envías.
Que la Paz y la Felicidad llenen cada día de tu vida.