El temor y la esperanza nacen juntos y juntos mueren.
Una esperanza reaviva otra esperanza; una ambición, otra ambición.
La providencia nos ha dado el sueño y la esperanza como compensación a los cuidados de la vida.
De la igualdad de habilidades surge la igualdad de esperanzas en el logro de nuestros fines.
La esperanza del bien es ya un gran bien.
La esperanza es como el sol, que arroja todas las sombras detrás de nosotros.
La esperanza y el miedo son inseparables.
Los vuelos naturales del espíritu humano no van de placer a placer, sino de una esperanza a otra.
Nunca se da tanto como cuando se dan esperanzas.
Todo hombre no vive más que por lo que espera.
La esperanza es un buen desayuno pero una mala cena.
La misma esperanza deja de ser felicidad cuando va acompañada de la impaciencia.
¡Hola a todos los alhambreños!
Pues Casas Blancas es un negocio de la Alpujarra, por eso existe confusion. Je je.
Con lo mal que se me daba a mi el latín; sobre todo la cuarta declinación.
!Oye!, que tengo el diccionario que usé en el bachiller, aquí a mano y si me tengo que enfrentar a traducciones latinas de lápidas no siempre muy completas; pues lo hago.
Que todo sea por Alhambra, ó Laminium.
!Mira tú!, si resulta que somos Laminitanos!, como que me costaría un poquitín acostumbrarme al nombre.
!Es tan bonito ser ALAMBREñO!.
Juíán, desde Gijón. (Acabo de venir de la parte del turno de mañana y siempre ... (ver texto completo)