HOMENAJE A CARLOS -2026-
"Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos" Pablo Neruda
Cuando vuelvo al pueblo emergen en mí sentimientos encontrados, por un lado, la alegría de pasear por nuestras calles y callejuelas, tan distintas a las de antes, recorrer aquellos campos que nos vieron crecer y correr como gamos, visitar nuestros rincones y refugios de infancia y juventud, donde guardábamos nuestros pequeños y grandes secretos y llorábamos con desconsuelo aquellos primeros amores adolescentes, tan apasionados como efímeros. Por otro lado, siento una gran tristeza cuando me doy de bruces con tantas ausencias, tantos vacíos, tantos silencios..., qué extraño se ve todo!. ¿Dónde están aquellos monaguillos que ayudaban en las misas dominicales y salían en las procesiones de las fiestas patronales y Semana Santa, o aquellos niños que coleccionaban nidos de jilgueros, chamarices y verderones por primavera? ¿Dónde se fueron los que cortaban leña para la Candelaria, o los que sentían pánico de las máscaras en los Carnavales? ¿Dónde están aquellas pandillas que pedían el aguinaldo en la Nochebuena por las calles oscuras? ¿Dónde se fueron los que se bañaban en cualquier alberca en los días más calurosos del verano?
Muchos doblaron la curva de la Asomadilla para nunca volver, otros, como tú, se quedaron por el camino prematuramente y aún quedamos un puñado, como yo, que seguimos caminando y volvemos cada vez que podemos, para revivir y recordar con cariño aquellos primeros capítulos tan felices de nuestra vida.
Abrazado al recuerdo siempre
Tu amigo
SABAS
"Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos" Pablo Neruda
Cuando vuelvo al pueblo emergen en mí sentimientos encontrados, por un lado, la alegría de pasear por nuestras calles y callejuelas, tan distintas a las de antes, recorrer aquellos campos que nos vieron crecer y correr como gamos, visitar nuestros rincones y refugios de infancia y juventud, donde guardábamos nuestros pequeños y grandes secretos y llorábamos con desconsuelo aquellos primeros amores adolescentes, tan apasionados como efímeros. Por otro lado, siento una gran tristeza cuando me doy de bruces con tantas ausencias, tantos vacíos, tantos silencios..., qué extraño se ve todo!. ¿Dónde están aquellos monaguillos que ayudaban en las misas dominicales y salían en las procesiones de las fiestas patronales y Semana Santa, o aquellos niños que coleccionaban nidos de jilgueros, chamarices y verderones por primavera? ¿Dónde se fueron los que cortaban leña para la Candelaria, o los que sentían pánico de las máscaras en los Carnavales? ¿Dónde están aquellas pandillas que pedían el aguinaldo en la Nochebuena por las calles oscuras? ¿Dónde se fueron los que se bañaban en cualquier alberca en los días más calurosos del verano?
Muchos doblaron la curva de la Asomadilla para nunca volver, otros, como tú, se quedaron por el camino prematuramente y aún quedamos un puñado, como yo, que seguimos caminando y volvemos cada vez que podemos, para revivir y recordar con cariño aquellos primeros capítulos tan felices de nuestra vida.
Abrazado al recuerdo siempre
Tu amigo
SABAS