Lo que nos queda por saber, por suerte para la dueña de la pasteleria es, que habría sucedido en el caso de estar sola, en lugar de haber clientes, también nuestros amigos Loli y Enrique tuvieron suerte de no encontrarse en ningún "fregado" según lo leía, me temía lo peor.
Nada extraño hubiera sido si les da por ir en pandilla toda la “recua de jichos” ya se sabe lo mal tomados que son, aunque alguna excepción siempre puede haber..