Pues si la profesora llegó con la bufanda al cuello, tras un par de días de ausencia…blanco y en botella.. horchata…
Me imagino que al estar mal el pequeño nada le admita el estomago aunque el lo quiera comer.. a ver si mejora rápido..
Me contaron los padres que cuando volvió a
casa y le dieron un analgésico, se despejó y cenó divinamente, es un tragón y tenia que reponer, aunque a decir verdad, no está muy bien del todo, a ver si mañana que harán pasa-
calles disfrazados, está bien, porque contento esperando el momento de salir disfrazado ya me lo he dejado ésta
noche.